Categories
Sin categoría

Personajes que nos hicieron brillar

Estas lineas quiero dedicarlas en agradecimiento a algunas personas que se cruzaron en nuestro camino para traernos prosperidad...

El día en que el fuego cambió nuestro destino

Estas líneas nacen desde la gratitud. Gratitud hacia aquellas personas que, sin saberlo, se cruzan en el camino de uno para encender una chispa de esperanza, para darnos dirección cuando el rumbo parece difuso y la vida se siente cuesta arriba.

Corría el año 2007. En aquellos días, la familia Ramírez seguía fiel a su pasión: cocinar con leña, con alma, con historia. Habíamos estado varias veces en el fundo del señor Juani Wong, entrañable amigo huaralino y amante de la cocina campestre. Aquel día, se celebraba el cumpleaños de su madre, y el menú era una oda a nuestra tierra: Chancho al Palo, carapulcra, y otros sabores que saben a infancia y campo.

Entre los invitados se encontraba Liliana Com, cuñada de Juani, quien observaba con especial interés la cocción del chancho. Cámara en mano, registraba cada detalle: el fuego avivado con eucalipto, el brillo dorado del cuero, el sonido inconfundible del pellejito al reventar. Ella, vinculada al mundo gastronómico, decidió mostrar esas imágenes a un amigo suyo, aún desconocido para nosotros, pero que muy pronto se convertiría en un símbolo de la cocina peruana: Gastón Acurio.

Por aquel entonces, Gastón conducía el programa Aventura Culinaria, donde viajaba por el Perú revelando los secretos de cocineros anónimos, guardianes del sabor popular. Las imágenes del chancho al palo no tardaron en llamar su atención. Poco después, nos contactaron: querían hacer un reportaje.

—Pero un plato huaralino —le dijimos— debe cocinarse en su tierra.
Y así fue.

Junto con Juani Wong, organizamos la grabación en el fundo de su tocayo, Juani Bazo, un rincón perfecto para rendir homenaje a nuestra tradición. Todo ocurrió tan rápido que apenas tuvimos tiempo para preparar los insumos. Compramos un cerdo de 45 kilos directamente de la granja, encendimos los fogones al amanecer, y esperamos la llegada del equipo de Aventura Culinaria, con Gastón al frente.

Querían vivirlo todo, desde el primer chisporroteo hasta el último bocado. Mientras unos grababan el proceso de cocción, otro grupo partió a buscar los ingredientes que completan la magia huaralina: la salchicha artesanal del “Cholo” Flores, el pisco del fundo Ugareli, y la compañía fraterna del “Rancho de Robertín”.

Y entonces llegó el momento.
El chancho estaba listo.

Entre risas y nervios, Carlos Ramírez y Gastón Acurio levantaron juntos la parrilla ardiente. El aire se llenó del aroma a leña y piel crocante. Nadie pudo resistir la tentación de probar ese primer trozo: la marca registrada de la familia Ramírez, el pellejito crujiente, esa joya dorada que anuncia que todo salió bien.

Fue una jornada inolvidable. La comida se compartió, las cámaras registraron cada instante y, sin saberlo, aquel día el destino nos estaba abriendo una puerta hacia algo más grande.

Antes de partir, Gastón Acurio y su equipo de Aventura Culinaria no solo nos dio la oportunidad de mostrarnos al Perú, sino que también se hizo cargo de todos los gastos del evento. Un gesto noble que jamás olvidaremos.

Aquel encuentro fue el inicio de todo.
De esa experiencia nació el reconocimiento al Chancho al Palo de Huaral, un plato que cruzó fronteras y llevó el nombre de mi padre, representando a la cocina campestre de Huaral, a la Feria Internacional Mistura, el festival gastronómico más importante del Perú.

Y así, entre fuego, piel dorada y gratitud, comprendimos que los sueños también se cocinan a leña lenta, con paciencia, humildad… y corazón.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Últimas Fotos
Últimas Publicaciones
Reciba Notificaciones De Las Mejores Ofertas
Lo que dicen

Artículos Relacionados

carlosramirez.catering@gmail.com

(+51) 451-0577
(+51) 988 036 863
(+51) 999 947 183

Instagram

Categories
Sin categoría

Los primos Ramirez y Gastón Acurio

El Año 2007 marca un antes y un después del Chancho al Palo huaralino, aquel potaje que nació en la chacra de la familia Ramírez y que sólo era conocido entre los habitantes de Huaral, no gozaba de popularidad, ya que la vedette de aquellos tiempos era la Pachamanca huaralina.

Sin embargo, en una celebración por el Día de Trabajo, Carlos Ramírez fue el encargado de preparar el chanchito para 400 personas en la granja de la familia Wong, fue ahí que estaba una persona allegada a Gastón Acurio, la Sra. Liliana Com, que filmó y fotografió la preparación del crujiente manjar y se la llevó a mostrársela a su amigo Gastón.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Últimas Fotos
Últimas Publicaciones
Reciba Notificaciones De Las Mejores Ofertas
Lo que dicen

Artículos Relacionados

carlosramirez.catering@gmail.com

(+51) 451-0577
(+51) 988 036 863
(+51) 999 947 183

Instagram